lunes, 3 de diciembre de 2012

Segundas Promesas

Ojos verdes,
ojos brillantes,
ojos que no ven,
ojos inutilizables.
Sin esos ojos,
no puedes ver,
igual que sin los míos,
fácil sería volverte a perder.
Te acabo de recuperar,
después de mucho tiempo,
buscándote y buscándote,
por todo el mundo,
hasta encontrarte,
en el rincón más oscuro,
esa vieja casita de la playa,
donde de pequeños jugábamos,
y que siempre ha sido,
un lugar muy romántico.
Alli te declaraste,
allí acepté,
allí comenzamos,
esta vida que tan bien ha funcionado,
y aunque haya altibajos,
y a veces tomemos atajos,
sabemos que no acabará,
pues tu corazón late como el mío,
y hasta que ambos dejen de hacerlo,
mi corazón será siempre tuyo mi cielo.
Ojos azules,
ojos vivos,
ojos que hablan,
de lo vivido.
Que cuentan historias,
que cuentan relatos,
que cuentan la vida,
que pasate a mi lado.
La comparan con esta,
y se dan cuenta,
de que en un parpadeo,
todo ha cambiado,
y que ya no eres igual,
has mejorado.
Todo es mejor,
menos tú que eres igual,
así de perfecto,
es ese chico,
del que hace años un día,
me llegué a enamorar,
y del que nunca nunca,
me volveré a separar.

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