lunes, 3 de diciembre de 2012

Corazón dolorido

Miro por la ventana y no estás,
abro la puerta y no apareces,
cojo el teléfono y no llamas,
y lo repetiré infinitas veces.
Algo en mi interior arde,
no se qué puede ser,
parece ardor por algo,
que en mi provocó dolor.
Puede ser tu marcha de mi lado,
puede ser eso o no,
desde luego cuando te fuiste,
mi corazón se quedó helado.
Pronto te volveré a ver,
mas si no llamas pronto
me empezaré a preocupar
y a buscarte saldré.
Atenta a tu llamada estoy,
eso no lo dudes,
junto al teléfono duermo,
desde hace 4 días contando desde hoy.
Si no tuviera noticias,
saldría a por ti,
aunque dijiste que no lo hiciera,
el dolor que siento es superior a mi.
Estoy segura de que si te veo,
este horrible dolor se pasará,
pero mientras no esté contigo,
el dolor lo mantengo.
Con esto concluyo la carta,
y solo te diré,
que estés donde estés,
tuya siempre seré,
y si necesitas algo,
puedes venir a por mí,
que te estaré esperando,
donde te dije a ti.

Segundas Promesas

Ojos verdes,
ojos brillantes,
ojos que no ven,
ojos inutilizables.
Sin esos ojos,
no puedes ver,
igual que sin los míos,
fácil sería volverte a perder.
Te acabo de recuperar,
después de mucho tiempo,
buscándote y buscándote,
por todo el mundo,
hasta encontrarte,
en el rincón más oscuro,
esa vieja casita de la playa,
donde de pequeños jugábamos,
y que siempre ha sido,
un lugar muy romántico.
Alli te declaraste,
allí acepté,
allí comenzamos,
esta vida que tan bien ha funcionado,
y aunque haya altibajos,
y a veces tomemos atajos,
sabemos que no acabará,
pues tu corazón late como el mío,
y hasta que ambos dejen de hacerlo,
mi corazón será siempre tuyo mi cielo.
Ojos azules,
ojos vivos,
ojos que hablan,
de lo vivido.
Que cuentan historias,
que cuentan relatos,
que cuentan la vida,
que pasate a mi lado.
La comparan con esta,
y se dan cuenta,
de que en un parpadeo,
todo ha cambiado,
y que ya no eres igual,
has mejorado.
Todo es mejor,
menos tú que eres igual,
así de perfecto,
es ese chico,
del que hace años un día,
me llegué a enamorar,
y del que nunca nunca,
me volveré a separar.

A un padre...

Si tú te vas,
contigo te llevas todo,
desde los bellos recuerdos,
y hasta los más horrorosos.
Quiero verte aquí,
tumbado junto a mi
comiendo palomitas,
en la terraza del jardín.
Hecho de menos los días,
en los que tu y yo nos sentábamos,
en el porche a tomar el Sol,
y que por las tardes jugábamos.
Se que no volverás,
pues es imposible,
pero yo te tendré en este altar,
todo lo posible,
para no olvidar,
que fuiste la única persona,
en quién pude confiar,
con quién con tranquilidad pude hablar,
y con la que desde pequeña,
dejaba de llorar.
Ahora te has ido,
pero llorar no me verás,
aunque no estés a mi lado, conmigo,
siempre mi papá serás.

Agonía

Siempre lo mismo,
las mismas dudas,
los mismos problemas,
los mismos conflictos.
Ya no puedo más,
necesito un tiempo
para poder pensar,
en lo que estoy haciendo.
Hace mucho tiempo,
yo te encontré,
pero ahora veo,
que me equivoqué.
Ya no puedo más,
necesito un tiempo,
para poder pensar
en lo que estoy haciendo.
Ese primer día,
fue muy especial,
rosas, bombones y un paseo por la playa,
que hicieron mi mente volar.
Pero todo tiene un límite,
y el nuestro ya llegó,
tengo la sensación,
de que esto se acabó.
Ya no puedo más,
necesito un tiempo,
para poder pensar,
en lo que estoy viviendo.
Empezó siendo un sueño,
y poco a poco pesadilla,
este barco va sin rumbo,
completamente a la deriva.
Ya no puedo más,
me he cansado,
he de decir,
que hemos terminado.
Las cosas no funcionan,
ya no hay amor,
necesito el calor,
que ya no me proporcionas.
Ya no puedo más,
no hay nada que decir,
solo espero,
que seas muy feliz.
Cuando leas esto lo entenderás,
pues más claro que el agua está,
y si bien me has querido estos años,
sabrás que me has hecho daño.
Ya no puedo más,
no salgas a buscarme,
es inútil hacerlo,
pues volveré a escaparme.
No me valen falsas promesas,
no me vales disculpas inventadas,
solo quiero que aquel chico dulce,
me brinde otra preciosa mirada,
y que sus labios rosados,
rocen los míos,
como el primer día
que nos conocimos.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Mensaje oculto...

Analizo la sitUacióN,
calculo la posibilidad,
hallo la razón,
de Que seas mi felicidad.
dibUjo un corazón,
En uNa hOja de papeL,
lO meto en tu buzón,
para que lo pueDas ver.
al lado Escribo:
"sieMpre te he qUerido",
pEro debajo añado
cual eS mi desTino.
en mi futuRo mE imagino,
que esTarEmos juntos los dos,
pero en el presente veo,
Que se separan los caminos.
espero tU llamada,
sentada en el sofá,
aun tengo la Ilusión,
dE lo que pueda logRar.
tengO confianza en verTe,
En poder de Nuevo abrazarte,
no tengo razones,
para dejar de amarte.
Lo únicO que te Pido,
es una señal,
un gesto de caRiño,
con El que poder calmar,
mi alma triSte y dEsesperada,
que No deja de suplicar.
con esto Termino
así mi carta,
solo quiEro decirte,
te quiero mi niño.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hoy desperté con ganas de besarte

Hoy desperté con ganas de besarte, 
de sentirte a mi lado
y de abrazarte.
He visto que no estabas conmigo
y me he preocupado,
anoche dijiste que volverías,
pero eso no ha pasado.
Tengo miedo de que algo malo haya ocurrido,
te quiero demasiado para poder asimilarlo,
sinceramente no podría,
por un segundo ni pensarlo.
Espero pronto recibir una llamada tuya,
diciéndome que estás bien, 
y que no soy la única preocupada,
que echa de menos ver tu cara cada mañana,
tumbada junto a mi,
al borde de la cama.
Pronto iré a buscarte,
si antes no se nada de ti,
no puedo permitirme perderte,
no puedo...no a ti.

Tu foto

Veo tu foto en la pared,
se me escapan las lágrimas.,
no se nada de ti,
no se nada desde ayer.
de pronto escucho un sonido,
un ruido muy peculiar,
el sonido de tus llaves,
cuando en casa vas a entrar.
Voy corriendo a la puerta,
y veo que estás tú,
te abrazo, te beso y te vuelvo a abrazar,
y repito varias veces:
"No te vuelvas a marchar".
Ahora cuando miro tu foto,
no puedo evitar sonreir,
pues se que para siempre, 
tú estarás junto a mi.

Tengo...

Tengo sueño,
tengo hambre,
tengo frío,
y te tengo delante.
Contigo aquí,
no tendría que tener nada de eso,
pero estás conmigo,
y ahora confieso:
Que no eres como antes,
que no eres igual,
que algo en ti a cambiado,
en tu forma de ser, pensar y hablar.
Algo te ha ocurrido y no me lo quieres contar,
en ti siempre he confiado,
pero si no me cuentas lo que te pasa,
mucho tiempo habré desperdiciado.
Quiero que seas como antes,
que me abraces por las tardes,
que me beses por las mañanas
y que me arropes por las noches.
Que me acaricies cuando te lo pida,
que me preguntes qué tal el día,
que te preocupes por mi siempre
que me veas distraida.
Solo contigo soy feliz,
y ahora que has cambiado,
tengo la necesidad,
de decirte algo:
Vuelve a ser como antes,
vuelve por favor,
si no cambias de nuevo,
romperás mi corazón.

Lluvia


Veo llover,
la lluvia me alegra,
me recuerda que solo las nubes lloran,
pues yo ya no tengo motivos para hacerlo.
Junto a mi decidiste volver,
y eso me quita la pena,
y las ganas de llorar que me entran,
cuando a mi lado no te veo.
Desde el día en que no unimos,
he querido decirte algo,
que con palabras no expreso,
pero con gestos hablo.
Te quiero más que a nada,
te quiero más que a todo,
te amo como quién ama,
a su mayor tesoro.
Lo eres todo para mi,
y cuando no estés cerca,
piensa que yo te espero aquí,
sentada en la puerta.
Si por la mañana veo tu cara junto a la mía,
se que ese día no irá mal,
pues con solo ver tu mirada,
todas las penas se van,
y no hay nada suficientemente malo,
para de opinión hacerme cambiar.

Vuelve

Miro la lluvia caer,
y pienso en ti,
en las horas que he pasado,
llorando aquí,
esperando a que regresaras a casa,
para estar junto a mi,
sentados frente a la chimenea,
durmiendo junto a ti.
Te fuiste hace tiempo,
dijiste que volverías,
pero con el tiempo veo,
que en realidad mentías.
Dijiste: "Nunca te dejaré",
y aquí estoy esperándote,
casi media vida por detrás,
he pasado añorándote,
y ahora voy a empezar,
me temo, a olvidarte.
Vuelve conmigo amor,
si vuelves ambos estaremos mejor,
si no regresas lloraré eternamente,
pensando en que un día pude quererte,
pero me demostraste que fue un error,
pensar que podía entenderte.
Tan solo una llamada,
una carta tal vez,
es lo que te pido,
una última vez,
para saber por lo menos,
que te encuentras bien,
y que nada malo te ha pasado,
o que me echas de menos tu también.
Espero recibir noticias tuyas,
mientras tanto te esperaré,
aquí sentada como siempre,
en tu puerta tomando un café.
Si vuelves y no estoy,
es que ha pasado demasiado tiempo,
y que ya me he ido,
de tu casa y de tu vida,
porque si me haces esperar más,
mi corazón no seguirá latiendo,
y me tendré que ir a un lugar,
donde no puedan doler los sentimientos.